Sábado a pleno sol y Lafe emprendía viaje a la ciudad de Rosario para enfrentar, al día siguiente, a Central Córdoba. El domingo llegó y ya el clima no presentaba buenos augurios. Aunque el sol salió en la tarde rosarina, el viento empezó a jugar un papel principal. Lafe entonces salió a disputar una nueva edición de un cotejo cuyo historial es ampliamente desfavorable. No obstante, el plantel y el cuerpo técnico se presentaban confiados en su afán por revertir lo que las estadísticas fríamente describen, y con la firmeza de saber que los números no escriben la historia.

Así el Verde salió con todo a buscar el resultado y de movida nomas en una jugada por izquierda, tras buena combinación con Fleitas, Jaime logró rematar al arco y su disparo se estrelló en el primer palo. Por su parte, el local comenzaba a acomodarse en el campo y a desnivelar por los costados con Mustachi y Villagra como protagonistas. Pero la tarde ya se presentaba “gris” porque a los pocos minutos de juego Witoszynski se retiró lesionado, dejando su lugar a Saban.

El juego era disputado, sin elaboración y con pocas llegadas. No obstante, la única jugada en profundidad del “Charrúa” forzó una falta en el área. Benítez cobró penal y Mustachi se encargó de abrir el marcador. A pesar de las dificultades de juego que tuvo, Lafe generó una situación clara en los pies de Jaime, quien no pudo definir ni asistir a Brunetti en una jugada con ventaja númerica para el Villero. Así llegó el final del primer tiempo, con central córdoba ganando sólo por el penal.

La segunda mitad vio el ingreso de Gustavo Fernández para darle mayor profundidad a Lafe. Pero de entrada el charrúa presionó bien en el medio y Lafe perdió rápido la pelota y la contra fue letal: Amilivia aumentó con un fuerte remate al ángulo izquierdo. Así el Villero tuvo que salir con todo en búsqueda del empate pero nunca pudo hacer su juego (si bien no es excusa, el campo de juego era pésimo) y tuvo que conformarse con alguna jugada aislada. Entonces llegó un jugada por derecha, la habilitación al centro del área, falta y penal para Lafe. Fernández cambió por gol y descontó llenando de verde esperanza la tarde. Pero la tarde era gris. Sergio Quiroga mandaba al campo a Palmerola para afianzar el ataque y dar vuelta el resultado. Pero nada de ello ocurrió, apenas ingresaba Hugo Palmerola, Gustavo Fernández se resintió de su lesión y tuvo que salir obligadamente cuando Lafe ya no tenía cambios (recordemos el primer cambio obligado por lesión de Wito). Lafe terminó con diez durante casi media hora de juego final, y fue determinante para que el local justificara su victoria. El charrúa manejó así los tiempos y pudo haber ampliado con un remate al travesaño de Vella y una acción sólo con el arco de Amilivia que Sebastián Pérez se encargó de neutralizar.

Falta mucho todavía, quedan 15 escalones más. Resta disputar el partido pendiente contra Juventud Unida y luego recibiremos a Flandria, el puntero del campeonato. Es cierto que más allá de la derrota, las lesiones y la escasez de juego pueden generar preocupación. Pero no menos cierto es que este equipo ha demostrado seguir en pie, ha demostrado tener coraje y paciencia para sobreponerse a las adversidades. Este equipo tiene hambre de gloria, quiere otra categoría, quiere toparse con nuevos desafíos. Y será hasta la próxima vez el viejo karma llamado Central Córdoba.

 

Juan Manuel Quiroga

Foto: Víctor Hugo Contreras

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